Actuaciones Diciembre

DICIEMBRE

Este mes es el más inactivo tanto para nuestros arbolitos como para nosotros ya que no podemos hacer la mayoría de los trabajos habituales.

Los arboles ya no tienen hojas o han perdido gran parte de ellas hace días, se paraliza lentamente la circulación de savia a lo largo del árbol, esto tiene como consecuencia, especialmente en caducifolios, que la madera se vuelve más frágil y ya no debemos alambrar. Si lo hacemos corremos el peligro de quebrar alguna rama.

Tampoco debemos podar si no lo hemos hecho ya, las heridas causadas ahora  tardarán mucho en cerrar o provocarán que esa cicatriz de la herida no sea la correcta estéticamente. Sin contar que abrimos una entrada fácil a los hongos que ahora son frecuentes por el exceso de humedad.

Lo que si podemos hacer es observar el árbol, hacer bocetos de su futuro diseño, ramas a eliminar en primavera, brotes que nos pueden favorecer o interesar,  anotar trabajos realizados, notas sobre cultivo  o información que hayamos obtenido sobre esa especie en concreto,…
TAREAS ESPECÍFICAS:

1.- Planificar trasplantes:
En primer lugar consultaremos nuestras notas para ver que árboles necesitan en principio el trasplante en primavera.  Si tenemos un arbolito digamos “comercial” de los que vienen con un sustrato comprimido debemos trasplantarlo sin falta, pero en su tiempo. Debemos tener un control sobre el tiempo entre cada trasplante de nuestros árboles y evidentemente estos no sabemos cuánto tiempo llevan sin trasplantar. Además suelen tener un sustrato penoso y totalmente apelmazado de raíces que debemos sustituir por un sustrato drenante y con una mayor transpiración para el buen desarrollo de la raíz. Los arboles de hoja caduca es habitual trasplantarlos cada dos o tres años, dependiendo del crecimiento de las raíces y del estado del sustrato.

Si tenemos una conífera debemos trasplantarla cada cuatro o cinco años y como en el caso anterior tener en cuenta el crecimiento de las raíces y estado del sustrato. A pesar de los plazos que os he puesto en los párrafos anteriores que son orientativos,  debéis trasplantar si el sustrato está degradado. Por ejemplo si la akadama se ha convertido en una pasta, se ha deshecho. Si las raíces han crecido en exceso observaréis que el cepellón ha aumentado de tamaño abultándose y que las raíces salen por los agujeros de drenaje, en este caso también debéis trasplantar. Y la tercera causa evidente será la que nos muestra el riego, es decir si al regar veis que el agua no es absorbida sino que le cuesta penetrar en la tierra, eso es falta de drenaje. En estos casos debéis prepararos para trasplantar esos árboles.  Hay quien prefiere no trasplantar los árboles el primer año que los ha adquirido para que el árbol se aclimate perfectamente antes de “sufrir” el trasplante. Yo soy de la opinión que prefiero mejorar el sustrato para evitar sorpresas desagradables y así controlar  el estado de las raíces y el tiempo entre trasplantes. En definitiva vosotros elegís en función de cómo veáis el árbol. Una vez decidido que árboles vais a trasplantar lo mejor es que planifiquéis el sustrato a utilizar, cantidades a comprar, tiestos necesarios, herramientas…. Y que poco a poco vayáis preparando todo lo necesario para evitar la prisas de última hora o que los árboles comiencen a brotar en febrero y aún no tengamos lo necesario.
2.- Planear podas de finales de invierno en los caducifolios:

Como ya he dicho antes esta es la mejor época para ver la estructura del árbol  y ver que ramas nos sobran. En lugar de cortarlas directamente que ahora no podemos,  anotaremos lo que le queremos realizar al árbol y trabajo que tenemos adelantado. Después bastará con mirar los apuntes. A finales del invierno podremos hacerlo con tranquilidad.
3.- Poner al día las herramientas.

Darles un poco de aceite para envitar oxidaciones, comprobar que las tenemos limpias , afiladas y bien guardadas.  También ir haciendo acopio de las que nos faltan o mejor aún estamos a tiempo de hacer la lista de los reyes magos para que nos las traigan.

 

4.- Llega el frio:

Si vamos a proteger nuestros árboles del frío y las heladas debemos hacerlo ya!! Debemos ubicarlos en un lugar protegido como dice un amigo  “por favor que no sea encima de la tele!!!!”. Los tropicales son los primeros que debéis proteger, si los ponéis en el interior siempre en la habitación dónde haya menos calefacción, cerca de una ventana y lo más alejado de un radiador.  Podemos ponerlos  en un mini-invernadero, una estantería protegida, un rinconcito, bajo un árbol grande en el jardín o simplemente bajo techado (balcón, pérgola…) para que las heladas no le caigan directamente.

Luego hay quién utiliza trucos caseros ya que no dispone de espacio para resguardarlos. Por ejemplo poner una caja de zapatos boca abajo o un cartón cubriendo el cepellón para que la helada no caiga sobre las raíces. El cartón forma una cámara de aire que evita que el hielo o la nieve caigan directamente al cepellón de raíces. Ponerlos bajo una sombrilla o parasol que va a amortiguar el efecto de la helada sobre los árboles…..Pero nada de esto es aconsejable en zonas donde la temperatura desciende muchos grados, sólo en sitios dónde ocasionalmente hay algunos días bajo cero.

En zonas de mucho frío debemos buscar los métodos anteriormente expuestos (invernaderos, balconadas, rincones protegidos…)

 

5.- Los pinos
Los pinos aún se pueden trabajar, incluso este mes es también recomendable para realizar injertos por la escasa exudación de resina. En otras épocas como la primavera la resina puede impedir que  ese injerto tenga éxito. Por la misma razón también podemos eliminar alguna rama sobrante en esta época mejor que en ninguna otra del año. Podemos seguir alambrando las coníferas y también realizar pequeñas podas.

 

 6.-La madera muerta

         En esta etapa de año si que podemos hacer trabajos de madera muerta. Podemos refinar trabajos anteriores, aplicar líquido de jin a la madera seca para que no se descomponga con la humedad, trabajar los cortes de ramas gruesas…..siempre sin tocar la parte viva del árbol.

 

TAREAS HABITUALES:

Riego:
Reducir el riego al mínimo, al igual que el resto del año cuando el sustrato esté seco. Las necesidades de agua se han reducido y debemos evitar tener los sustratos encharcados constantemente por el peligro de las heladas.
No debemos regar de noche para evitar que el sustrato pueda helarse. Las mejores horas para el riego serán preferiblemente al medio día y si no podemos  por la mañana.

Abonado:
Si hemos abonado aún este mes será el último que lo hagamos hasta la primavera. Nuestros árboles estarán “dormidos”, sin actividad. Así que si les añadís abono no los perjudicáis pero tampoco los beneficiáis porque no lo van a aprovechar, el abono se perderá directamente cada vez que reguéis.
Tratamientos Fitosanitarios:

Se supone que no debemos tener a estas alturas bichitos en los árboles o deberían estar hibernando. Si no hemos aplicado un buen rociado de aceite parafínico insecticida como dijimos en Octubre y Noviembre veremos las consecuencias en primavera.

Espero que os sea de ayuda y os deseo una feliz navidad y una mejor entrada de año.

Un abrazo a todos.

 

 

 

Bonsai Granada. Cuidados del Bonsai

Escrito por Mª Carmen Mula
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